Frederick
Doble por la calle 58 pisando el acelerador después de haberme topado con dos semáforos, cada uno de ellos atestados de personas que esperaban cruzar y turistas que a pesar de que había comenzado a llover continuaban caminando lentamente y tomando fotos de cada cosa que veían con asombro. Las gotas de lluvia repiquetearon sobre la carrocería cuando crucé Madison y derrapé al llegar a Park Avenue. Entre un festival de cláxones que sonaban en mi honor.
Cuando estuve cerca de la torre