Leah
La motocicleta se movió lentamente entre la enorme fila de coches que también habían pensado en hacerse una escapadita de fin de semana. Rebasamos algunos coches rozando los espejos retrovisores, hasta que Frederick se detuvo.
—Creo que nos va a ser imposible seguir por este camino. —Entrelazó sus dedos con los míos sobre su pecho y sentí que como el corazón me daba un vuelco dentro del pecho. Ese simple gesto me emocionaba, ahora que finalmente había aceptado lo que sentía. —Me parece q