Frederick
Dicen que todos en algún momento sueñan con una boda inolvidable y creo que eso era exactamente lo que le estaba a punto de dar a Travis, una boda que nunca iba olvidar, ya que no solo me iba a robar a la novia, si no que iba disfrutar de que lo aprendiesen frente a todo el mundo. Creo que mi regreso a Manhattan podía considerarse por todo lo alto, literalmente. Estaba allí quitándome con cuidado el arnés ante la mirada atónita de los invitados que no daban crédito a lo que veían.
U