Leah
—¿Nos vamos? —Preguntó Frederick, más que divertido por la situación cuando se paro a mi lado en el ascensor.
Lo miré de reojo, con ganas de arrancarle esa estúpida sonrisa que tenía pintada en el rostro. Yo no quería ir a ningún sitio con él, ni siquiera sabía que mosco le había picado a Rossi para prácticamente haberme obligado a ir con Frederick a algún sitio.
Probablemente los niños tenían mucho que ver, no obstante no estaba en posición de negarme, luego de haber estado a punto de