Leah
Se me dispararon las pulsaciones cuando sus ojos recorrieron mi rostro hasta descansar en mis labios.
Me sostuvo de la barbilla, dándome un beso lento en los labios y me llené del sabor salado de sus labios.
—¿Para siempre? —Le pregunté, cuando se separó solo para confirmar que estábamos pensando en lo mismo, que ambos deseamos llegar hasta las últimas consecuencias con aquello.
Temblaba por la anticipación, por el amor que me desbordaba, por el deseo, porque aquel era el sueño hecho re