Parte 3...
Lorenzo también se burló.
— Vamos también. - le tendió la mano.
Miró su mano y sintió ira y un profundo dolor. Él no era mejor que los dos que simplemente la culpaban por todo sin darle el beneficio de la duda. Él golpeó su mano con fuerza.
— No creas que te lo voy a agradecer, Lorenzo - dijo con los dientes apretados.
— Esto va a ser un poco difícil, cariño - respondió cínicamente, — Tú trabajas en mi empresa.
— ¡No! - negó con la cabeza—- A partir de hoy estoy fuera de la compañía