Parte 2...
Juliana nunca había imaginado que un hombre pudiera ser tan sinvergüenza, pero ahora vio que estaba equivocada. A Lorenzo no le importaba nadie más que lo que él quería, aunque le causara dolor a alguien más.
Ella comenzó a entrar en pánico. La idea de que ella tuviera sexo con él era descabellada, incluso más que la idea de que fuera capaz de robarle algo. Ella sacudió la cabeza nerviosamente.
— No puedes hacerme esto, Lorenzo - dijo caminando hacia él, en un remanente de coraje — Y