Capítulo 17. Misión en las ruinas.
El trío de cazadores se detuvo a un kilómetro de distancia, Birgrem frunció el ceño y volteó a ver a Zinnia, la loba también tenía el ceño fruncido, Kaldem por otro lado parecía indiferente, al ver la actitud de los cambia formas preguntó que ocurría.
— Huele a muerte.
respondió secamente el oso.
Zinnia:
— ¡Sigh! Parece que llegamos tarde.
Birgrem:
— ¿Tarde, bromeas? ¿Qué clase de idiota se mete en la guarida de una criatura asesina?
Kaldem:
— Uno no muy inteligente, debie