Mundo de ficçãoIniciar sessãoGarthor
Cabalgo a toda prisa por las calles pavimentadas de la manada Zafiro, dos días después de haberme despedido de Clara.
A pocas horas de haberme marchado, me encontré con mis hombres en un punto clave, donde ellos no sospecharan el lugar donde estuve, porque no quiero que nadie me relacione con ella, ni que sepan su paradero, mucho menos que descubran que es mi mate.
La quiero fuera de todo este asunto: del peligro, de







