—¡CONNIE! —gritó él, buscando regresar.
—¡Gael! ¡Déjala! —le aconsejó Mirza, sosteniendo de su brazo—, tienes que aprender a…
—¡ELLA ABRIÓ UN PORTAL! —alzó la voz ese ser albino, alterado, despojándose del agarre de la dragona.
—¿Y? ¿Acaso piensa volver?, un momento, ¿sabe cómo manejar un portal de tu magia? —se sorprendió Mirza.
—¡No! ¡Ese es el problema! —Gael en segundos junto a Mirza se trasladó a donde estaba Connie.
Pof~
Una vez que el Rey dragón apareció en el pasillo donde