Capítulo 56: La ayuda de mi esposo.
En el jardín trasero del palacio del Clan Frostwind. Las flores brillaban bajo el sol de la mañana, pero había una sensación de tensión, como si algo estuviera por estallar.
El Rey Gael, con su presencia imponente, tenía su mirada fría clavada en esa loba de Noche Carmesí.
Alfa Connie se levantó del suelo, con las piernas temblorosas y el corazón latiendo con fuerza.
Cada vez que lo miraba, se inundaba de emociones, pero él se mantenía distante, y muy estricto esa mañana.
—No puedo co