Capítulo 46: Me gustas, Gael.
Alfa Zefor, ese macho alto, de cabellera semilarga negra ligeramente alborotada que caía hasta su nuca, tenía una mirada peligrosa de un dorado cautivante, más intenso y brillante que cualquier otro lobo de su manada.
La sangre de predecesores Alfas corría por sus venas, un poderoso lobo que aún así era bastante jóven, pero su astucia, descaro y fuerza natural lo hacían ser respetado por su manada.
Él se inclinó hacia Korina, susurrando a su oído.
—Tus feromonas están invitándome a tocar