Capítulo 151: Muerto también servirá.
El sonido de la corriente golpeando furiosamente contra las rocas era cada vez más fuerte.
En lo profundo del bosque, la lobita se detuvo. Su respiración era agitada, su pequeño cuerpo temblaba de cansancio. Lentamente, dejó al bebé que llevaba en su hocico sobre el suelo cubierto de hojas.
—Eres… interesante… —dijo la niña mientras volvía a su forma humana. Una sonrisa cansada se dibujó en su rostro—. Ese brillo blanco que te rodea… no se ha extinguido. ¿Es magia? ¿Es como mi magia? —pregun