Capítulo 122: Me gusta cómo me haces sentir.
Connie, sin esperar nada de Gael, le dio la espalda y se dirigió hacia la bañera. Su silueta desnuda fue recorrida por la afilada mirada violeta de ese Rey dragón.
Ella era hermosa, más que perfecta… una diosa… al menos, eso fue lo que pensó ese macho en ese momento.
—Te esperaré en la habitación —le habló él, que comenzaba a cerrar la puerta. Connie volvió a verlo por encima de su hombro.
—¿No tienes que ir a encargarte de Leo? —la Alfa arqueó una ceja, curiosa, notando un comportamiento e