- ¡¿En que demonios estabas pensando, Andrea?!- gritó Alonso mientras salía de el baño, tapé mis oídos con las dos manos evitando el sonido, la resaca era horrible y sus gritos no ayudaban, no quería pensar, era lo último que quería hacer ahora, todo pesaba sobre mis hombros.
- ¿Puedes bajar la voz?- pedí mientras servía un poco de agua y sumergía unas pastillas efervescentes.
- ¿Bajar la voz? ¡¿Bajar la voz?! Dios mío Andy, estás embarazada, tu nunca has actuado así- bajé el vaso de un golpe e