Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamila Sáez
Ahora, al recordar los días en qué las cosas con Leonardo iban de mal en peor, me parecía un chiste que fuera cierto, nadie que nos viera se daría cuenta de los problemas que alguna vez nos atormentaron tanto.
_ Hola padre. – mencioné mientras abría la puerta y lo abrazaba sonriendo. Quería tanto volver a verlo, oler su perfume y saber cómo iba su vida allá en casa. Detrás de él







