Hadrien tenía una apariencia tan amigable, nadie que lo viera diría que es un demonio con unos cuantos miles de años detrás. Traía una vestimenta digna de alguien de mi edad, tenía unos tenis, unos pantalones de mezclilla estilo Oxford, por último, pero no menos importante, usaba una remera de mangas cortas color rojo sangre. Luego de deleitar mi mirada, escucho un carraspeo.
- Lía, en ocasiones tiendes a ser muy deductiva, pero que no se te olvide, por medio de tu tatuaje puedo sentir y escuch