A Elianna le había agradado lo que él había ordenado, finalmente el vino tinto la había hecho sentirse un poco reconfortada, más confiada, y ahí estaba Elijah en frente de ella, siendo como lo era en el pasado. Se sentía muy bien.
Elijah a su vez disfrutaba viendo las reacciones de Elianna, que al parecer se había quitado la actitud de le femme fatal, y ahora estaba siendo divertida, alegre, ocurrente y espontánea. Las cosas por las cuales ella siempre había brillado, de las cuales se había ena