“Rechazó Ginebra,” dijo Mara.
Seguía mirando el teléfono. Dominic leía por encima de su hombro y ella sintió el momento en que lo entendió porque hizo un sonido muy pequeño que era mitad sorpresa y mitad la satisfacción específica de alguien que había sospechado algo y se había demostrado que tenía razón.
“Por Clara,” dijo.
“Por Clara,” confirmó ella.
Escribió de vuelta inmediatamente. Necesito los detalles. Todos. Esta noche.
La respuesta de Clara llegó en cuatro segundos. Voy para allá.