Mundo ficciónIniciar sesiónTRES AÑOS ATRÁS
Él guardia caminó por los pasillos de la gran carcel, se pasó las manos por las rejas de metal y dio vuelta hacia las celdas de mayor seguridad. Escuchó los quejidos y gritos de los presos.
Se acercó a la última jaula y observó al hombre tatuado que se ejercitaba como si su vida dependiera de ello.
Theo gruñó cuando el guardia golpeó las rejas de su j







