Epílogo.
Un año después.
Jayda Miller se considera una de las personas más afortunadas del mundo. Cada día que pasa, no deja de dar gracias a Dios por haberla bendecido con un marido increíble, unos hijos preciosos, una familia maravillosa, unos amigos increíbles que se convirtieron en familia y también, su exitosa carrera.
Casarse con Sebastián fue una de las mejores cosas que le han pasado a Jayda. Su amor por él aumentaba día a día. Sólo llevan un año casados y Sebastián cumplió su promesa