"¿Lo dices en serio?", susurró Jayda al cabo de un rato, mirando la cara y el vientre de Lilian.
Lilian asintió con la sonrisa más hermosa que jamás se haya visto.
Jayda colocó suavemente a Ariella en la cama junto a ella, y luego abrazó a Lilian.
"Esta es la mejor noticia que he escuchado en mucho tiempo. Gracias, Dios. Oh Dios mío, Lily, me alegro mucho por ti y por Román". Jayda resopló.
"¡Gracias, nena! Pero, por favor, no llores, no quiero que arruines tu maquillaje". Dijo Lilian, pero