Miré a mi alrededor, y me encontré en una oficina elegante y espaciosa, con una vista impresionante de la ciudad. Todo estaba perfectamente acomodado en su lugar, limpio e impecable. Había algunos marcos de fotos en la oficina, me acerqué a ver las caras de esos retratos.
Había uno donde estaban sus padres y él cuando era apenas un pequeño niño, sonriendo y abrazándose en un jardín lleno de flores coloridas. Su madre estaba sentada en una silla de mimbre, con un vestido de verano y un sombrero