Emir
La señorita extravagante siempre tenía su propio estilo y un carácter que no dejaba indiferente a nadie. Aunque su apariencia de angelito podría engañar a cualquiera, sabía que detrás de esa fachada se escondía una personalidad audaz y única.
Decidí alejarme un momento de la mesa para acercarme a los accionistas y “convivir”, aunque en realidad, estos eventos eran principalmente para hablar de trabajo. Al fin y al cabo, es lo único que todos nosotros tenemos en común.
Mientras me mezclaba