Emir
Durante el trayecto a casa, mis pensamientos revoloteaban como mariposas en un jardín. Reflexioné profundamente sobre cada posible pregunta que ella pudiera formular, deseando estar preparado para ofrecer respuestas claras y reconfortantes. No sabía con exactitud qué dudas rondaban en su mente, pero debía anticiparme, mantenerse un paso por delante. Esta señorita de temperamento indomable era increíblemente perspicaz y no podía permitirme dudar al contestarle.
Mientras el auto avanzaba, s