Capítulo 42: Lecciones de fortaleza.
CASA DE LOS FERNÁNDEZ.
—Mamá, ¿puedo pasar?
—Pasa hija.
—Mami, ¿podemos hablar?
—Claro, ven siéntate a mi lado.
De inmediato tocan la puerta.
—Es Martina, le dije que nos trajera dos tazas de té.
—Pasa Martina.
—Señorita, acá tiene lo que me pidió, también les serví unas galletitas para que las prueben están muy buenas y recién horneadas.
—Gracias Martina, te puedes retirar.
—Mami, quiero pedirte perdón, la noticia hizo que yo perdiera la