BUENOS AIRES: CASA DE LOS FERNÁNDEZ.
—¿Martina qué alboroto es ese?, ¿qué está pasando?
—Señora es el señor Fernández, está furioso.
—¿Por qué?
—Creo que es por la visita que recibió.
—¿A quién recibió?
—Un inspector de la policía.
—¡Un inspector! ¿A qué vino?
—No sé, se encerraron en la oficina del señor, allí hablaron por un buen tiempo, después que él inspector se fué, el señor se puso furioso, está hablando por teléfono, creo que con su hijo, s