Mi corazón latía con fuerza mientras observaba el mensaje en mi teléfono, mis manos estaban un poco sudorosas frente a las posibles revelaciones y el peso que todo esto traería consigo. ¿Qué sucedería si lo era?, o peor aún, ¿y si no lo era?
«¿Eres Cristopher?», cuestioné luego de tomar un poco de aire y presionar el botón de enviar.
«Sí».
Su respuesta era corta, pero hizo que una parte de mi peso fuera quitado de mis hombros; sin embargo, al mismo tiempo, el aire se volvió denso a mi alrededor