Me atraganté con mi propia saliva a causa de su repentina declaración. ¡¿Cómo podría creer que yo estaba celosa de una mujer a la que ni siquiera conocía?! Lo que yo sentía simplemente era curiosidad, curiosidad de que todos hubieran escuchado acerca de una mujer a la que yo tendría que suplantar, al parecer.
—¿De dónde sacas esas ideas tan extrañas, Arzhel? ¿Cómo crees que voy a estar celosa de alguien que no conozco? —solté una pequeña risa, intentando restarle importancia a lo que estaba pa