Elena se quedó mirando el pequeño palo de plástico en la encimera del baño, su corazón latía con tanta fuerza que se sentía mareada. Dos líneas rosas. Claro e innegable. Se había hecho la prueba por capricho después de darse cuenta de que su período se retrasaba dos semanas. Ahora el resultado le devolvió la mirada, cambiando todo en un instante.
Se sentó en el borde de la bañera, tratando de procesar lo que eso significaba. Estaba embarazada. Con el hijo de Marcus. El bebé de su padrastro. El