La primera semana completa en el nuevo apartamento transcurrió a un ritmo suave que todavía le parecía un poco irreal a Elena. Las mañanas comenzaban con el olor a café y el sonido de Marcus moviéndose por la cocina. Él había empezado a despertarse más temprano que ella, preparando desayunos sencillos mientras ella terminaba de arreglarse. Ella entraba a la cocina y lo encontraba ya vestido para el trabajo, con las mangas arremangadas, luciendo concentrado pero relajado de una manera que rara v