Mundo ficciónIniciar sesiónLas miradas centelleantes sobre nosotros eran como dagas filosas, podía notar como todos contenían el impulso de saltar sobre nosotros y fue aquel el preciso momento en que me percaté de que Laila apretaba mi mano con más fuerza de la que un humano común podría soportar, sus huesos se romperían al instante. Una mujer con cabello canoso y mirada penetrante se abrió paso entre los cientos de g







