Mundo ficciónIniciar sesión—No. Esto no tiene sentido, no puede ser posible…— murmuró la niña para sí misma tras contemplar el mensaje que aparecía en su pantalla.
Sin saber qué hacer a continuación, se echó a llorar sobre el teclado de su computadora y permaneció así durante incontables minutos, presa de la tristeza y la desesperación.
No muy lejos de su es







