ALIANA
Siento mucho frío, estoy temblando fuerte, mis ojos se abren parpadeando y mi visión se tambalea.
Está muy oscuro aquí; hay una luz que parpadea como si estuviera cansada arriba.
Intento moverme, pero gruño de dolor.
—Tranquila —dice un hombre.
Giro la cabeza lentamente.
La habitación se inclina y mi estómago da vueltas. Trago con fuerza e intento respirar.
—¿Dónde estoy? —Mi voz sale ronca y cansada.
Él se ríe.
—En un lugar donde estás viva.
Pruebo mis muñecas; están atadas con brida