MICHAEL
Seguimos el auto de Luca como si estuviéramos persiguiendo a un sospechoso.
Sin sirenas.
Sin luces intermitentes.
Solo tensión y un estado de nerviosismo mientras
Collins conduce con Evera y los demás siguiendo a nosotros.
Ron está en el asiento del copiloto. Levi y yo estamos atrás.
Nadie habla.
Luca no acelera. No intenta perdernos. Quiere que estemos detrás. Eso solo me dice que sabe que lo seguimos.
Las puertas de su casa se deslizan y se abren.
Collins aparca unos autos atrás, como