Basada en su experiencia, el método que había aplicado con Leo era infalible, ya que había funcionado en la mayoría de los chicos con los que había salido, por lo tanto, estaba muy segura de que luego de atacar con ese atrevido beso cerca de los inocentes labios, el chico pelirrojo aceptaría inmediatamente su tentadora invitación. Fue así que, tras lanzar el ataque, Maddie sonrió de manera coqueta y esperó confiada la respuesta afirmativa.
En tanto, Leo estaba con la guardia baja cuando fue be