En una acogedora cafetería ubicada en el centro de la ciudad, Mike se encontraba sentado en una mesa, mirando con ansiedad hacia la puerta. Aún creía que debía haberle avisado a Leo de su encuentro con esa persona, sin embargo, ella había sido tan insistente en pedirle que no comentara a nadie al respecto.
De repente, las campanas de la puerta sonaron, indicando la llegada de un cliente. El chico gamer se congeló al escuchar esto, ya que significaba que esa mujer había llegado.
—Hola, Mike. ¿E