A la hora de la comida, Jacob y Jonathan regresaron al taller, cuando se percataron de la presencia del vehículo de Leo estacionado en el garage. Ante esto, inmediatamente se miraron emocionados y rápidamente entraron a la casa para averiguar lo que había pasado en su cita.
Su emoción duró poco, ya que al encontrarse afuera de la habitación del chico pelirrojo, notaron que la puerta tenía seguro y este no respondía cuando lo llamaban. Esto preocupó demasiado a su padre, que corrió hacia la coc