Al ver que la llamada entrante era de James Hong, Leo sintió una descarga eléctrica por la espalda, que lo paralizó. Claire notó la angustia en su mirada, que le hizo un gesto para que le dijera lo que pasaba. Haciendo un enorme esfuerzo por recuperar la compostura, respondió nerviosamente.
—Es… James… Hong.
Claire dirigió su vista la pantalla para confirmar lo que había escuchado e inmediatamente sugirió.
—Contesta, ahora mismo grabo esto con mi celular.
—¿Qué? —respondió aturdido.
—Sí, re