Paula
Recuerdo que iba corriendo y salió de la nada para unirse a mí, por supuesto al principio lo ignoré, sin embargo, todos los días aparecía. Era como si estuviese vigilándome y eso me preocupó un poco. Pero luego de la primera semana dejo de ser raro verlo e incluso comencé a esperar que se me uniera. Esto él no lo sabe, pero a veces llegué a disminuir el paso para esperarlo cuando no llegaba de inmediato o solo para extender el momento a su lado. Para que así pudiésemos hablar por un tiempo