Nicole
Era un día hermoso, las flores caían de lo árboles Eduardo y yo caminábamos juntos por el parque donde habían muchas parejas y todos se abrazaban y se besaban demostrando ante el mundo su afecto, de repente nos miramos y nuestros ojos brillaron de felicidad y complicidad, sin necesidad de decirnos nada nos tomamos de las manos y nos dimos un casto beso suave y profundo que tocó mi alma. Luego de un momento a otro su rostro feliz se desvaneció dando lugar a uno lleno de resentimientos y