Capítulo 63. El lobo protector.
De regreso en la ciudad, Harry y Duvan trabajaban arduamente para reunir información sobre el enemigo de Zeus y el peligro que enfrentaba Alexander. Ninguno de los dos quería admitirlo, pero ambos sabían que el tiempo era esencial y que cada minuto que pasaba podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte para Alexander y Zeus.
—¿Estás seguro de lo que dices sobre Arthur Christenses?
—Sí, Harry. Es un verdadero bárbaro. No tiene límites. Vendería su alma al diablo si eso le garantizara l