Capítulo 64. Los efectos del feroz hechizo.
Arthur estaba acompañado por el hechicero malévolo, quien, con una sonrisa siniestra, le reveló que Zeus se encontraba en un estado de gran fragilidad.
—Puedo verlo —dijo el hechicero, gesticulando hacia las aguas del río, donde las corrientes reflejaban visiones distorsionadas. —Su esencia se desvanece lentamente, atrapada en mis hechicerías.
Arthur soltó una risa malévola, sintiéndose victorioso ante la inminente derrota de su enemigo.
—¡Así que finalmente ha llegado su hora! —exclamó, con su