Capítulo 36. Insospechado ataque.
Es un bonito día de primavera, Alex decide ir a pasear con Emma apartándose un poco de la aldea, el sol brilla, está conduciendo el auto de Zeus, dejando de lado los cabellos y las carretas del caserío. Ella se siente un poco extraña, debido a que estaba habituada a la vida silvestre. Velozmente le dice:
—Me siento muy rara.
—Tranquila vamos a viajar a Luxemburgo. Quiero que tengamos nuestra luna de miel.
—¿Tendremos que ir en un avión? —pregunta contrariada.
—Sí, cariño.
—Detente, Alex. Es mej