—¡Son unos brutos! Miren lo que han hecho.
Sabía que este día había sido demasiado perfecto, en algún momento uno de mis tontos hermanos tenía que arruinarlo todo; lo que no me esperaba es que lo hicieran en conjunto.
Me agacho sobre Taylor para inspeccionar que esté bien. Gracias a Dios no sangra, pero está inconsciente.
—Oye, el chico tenía que ganarse su entrada a la familia, es la tradición —dice Lucas desenfadado.
—¿Tradición? ¿De qué están hablando?
—Hemos retado a pelear a todos los que