Las hijas de la Reina Luna.
Las hijas de la Reina Luna.
Por: Anahi Barrientos
Capitulo 1.

-De todos los lugares de este basto y enorme planeta, ¿Por que m****a tuvimos que elegir este?, ¿En serio?, Podríamos haber esperado un poco para irnos de vacaciones, ¿No?-

-Te estas quejando de mas-

-¿Yo me estoy quejando de mas?, ¿Decime en que cabeza cabe dejar el verano de Argentina para venir a esta humedad de m****a?-

-El calor, lo mosquitos, los cortes de luz...-

-La humedad, los mosquitos, la gente que te mira con mala cara, la ropa que no se seca, el clima asquerosamente nublado, y la humedad-

-Lo dijiste dos veces-

-Odio en mayúscula la humedad, no se me seca la ropa, mi pelo parece una peluca mal peinada, ¿Quieren que siga?-

-No, ya nos dejaste bien claro que no te gusta el lugar-

-Que bueno-

-No seas mala onda estamos en Forks,...¡En Forks!, donde filmaron Crepúsculo-

-Podrían haber filmado el amanecer de los muertos que me seguiría importando una m****a de igual forma-

-Bren...mírale el lado bueno-

-¿Que tiene de bueno?-

-¿Quizás encontremos lobos y vampiros?-

-Un cerebro deberías encontrar, Agustina, y uno muy bueno. No voy a recuperarme nunca después de este alquiler-

-Deja de quejarte-

-Claro porque vos pagaste el alquiler, ¿No?-

-Como si no tuvieras para pagarlo- ironizo mi hermana-

-Porque trabajo todos los días para tener mi propia plata, no como otras-

-¿Ya van a empezar?- nos cuestiono Sofia, mi mejor amiga-

-Ella empezó-

-Ella empezó- imite con voz aguda-

-Bren se supone que sos la mayor-

-Si, si, como sea me voy a seguir trabajando-

-Dijimos que íbamos a salir-

-Tengo que seguir trabajando para recuperar esos dos mil setecientos dólares que gaste en esta puta casa-

-Ahí va de nuevo con echarnos en cara cuanto gasto-

-No lo digo por eso, solo digo que deberías ser mas agradecida conmigo y con mi trabajo, porque eso fue lo que te trajo hasta acá-

-Bien, te lo agradezco hermana y a esos horribles libros que escribes-

-Esos horribles libros como dices te pagaron todo tu puto viaje de cumpleaños-

-Paren las dos-

-Es una desagradecida, no debería haber gastado un solo centavo en esta estúpida-

-Soy tu hermana menor es tu trabajo complacerme-

-Mi trabajo es meterte la cabeza en un puto hormiguero y da gracias que no lo hice cuando eras mas chica-

-Estúpida-

-Mocosa sin cerebro-

-Escritora asquerosa-

-Oh perdón señora "Me equivoque tres veces de carrera"-

-Todo el mundo se puede equivocar-

-Equivócate cuando ganes tu propia plata no la de los demás-

-Vos y tu estúpida plata, no sabes hablar de otra cosa-

-¿Sera porque soy la única que hace algo para ganársela?-

-Solo porque papa y mama te compraron tu estúpida computadora-

-Y yo les compre una casa-

-Eso no importa-

-Llévensela o la mato-

-Si, si, ya nos vamos dejen de pelear-

Una vez que se fueron camine hacia la heladera y me abrí una cerveza, no era de las mejores pero estaba bien, al menos servía para olvidarme de mi estúpida hermana. ¿Para que le dije a mi mama que quería una hermanita?, debería haber pedido un kilo de helado.

Hace algunas semanas Argentina salió campeón en el mundial, todo era festejos y alegrías hasta que unos días después de ir a verlos llegar a Ezeiza nos dio la famosa Omicron, una variante del coronavirus. Tuve que pasar una semana entera encerrada en mi casa con mi hermana menor, Agustina. Ella es seis años menor que yo, no es que la odie pero tuvimos una crianza diferente, mientras que a mi toda la vida me dijeron que debía esforzarme por tener mis propias cosas a mi hermana le dieron todo en bandeja de plata, es por eso que siempre discutimos por todo. Mi visión de la vida se basa en mi propio esfuerzo mientras que ella con unas lagrimitas consigue todo lo que quiere, al menos por parte de mis padres, eso era algo que odiaba.

En fin, en esa semana que estuvimos en mi casa se le dio por alguna extraña razón mirar crepúsculo y no contenta con eso por algún extraño milagro se le dio por leer los libros, después de eso se obsesiono con venir a Forks. Tal fue su obsesión que convenció a mis padres para que la ayudaran a convencerme para que yo la trajera de vacaciones, por mi parte tenia mucho trabajo atrasado así que no quería salir a ningún lado pero después recibir un enorme sermón de parte de mis papas, los cuales prácticamente me obligaron a traerla sin poder negarme.

Otra razón mas para no soportarla, y no conforme con eso tuve que traer a su mejor amiga para que mi pobre hermana no se sintiera sola. Gracias a dios pude traer a mi mejor amiga, ella era la prima de la mejor amiga de mi hermana, así que seria un ganar/ganar para ambas. Sofia, mi mejor amiga sabia que mis libros consumen gran parte de mi tiempo por lo que rara vez salgo de casa, así que mientras estuviéramos en este lugar ella llevaría a mi hermana y a su prima a visitar los lugares turísticos de Forks para que yo pudiera terminar mi ultimo libro.

Esta saga se me habia hecho eterna, pero por suerte solo me faltaba el epilogo para terminarla. Gracias a la pandemia y a que todos se volvieron lectores de repente mi saga cobro fuerza y pude sacar en físico cinco de los seis libros, por suerte un vez que este terminada me tomare un pequeño descanso para lo que tenia planeado hacer. No se me daba bien el romance, era un desastre en eso, pero si se me daba bien matar gente, en grandes cantidades, así que decidí escribir sobre un grupo de chicas que su ADN se mezcla con unas gemas y con el poder de dichas gemas tiene que salvar su universo pero en el proceso enfrentaran todo tipo de decisiones cuestionables, y su propias vidas estarán al borde la muerte en varias ocasiones. Siendo honesta no creí que tuviera éxito ya que no se parecía en nada a todos mis anteriores libros, pero lo tuvieron y estoy agradecida por eso.

Cuando termine de escribir el epilogo me quede observando la pantalla, después de cuatro años mi saga mas larga estaba terminada, no podía creerlo. Le envié el libro completo a mi editora Paula, ella debía leerlo y verificar que todo estuviera en orden, lo bueno es que yo tenia mi cuaderno de anotaciones donde tenia cada tema hablado en los libros, así me ayudaba a que todo tuviera un final y nada quedara inconcluso.

Pasada las doce de la noche baje a tomar un poco de agua ya aun tenia el sabor amargo de la cerveza en la boca, y de paso prepararme algo de comer.

No habia mucho para comer ya que la mayoría del tiempo salíamos a comer afuera o ellas me traían la comida, así que opte por prepararme avena con leche, mientras esperaba a que se calentara la leche me acerque a la ventana pero sin abrirla ya que me pareció escuchar algo afuera. De seguro era algún mapache o esas mierdas, nos dijeron que esta lleno de esas cosas. Una vez que la leche estuvo caliente le agregue media taza de avena y dos cucharadas de azúcar y poquito de esencia de vainilla para darle mas sabor. Cuando estuvo lista la pase a una taza, busque la mas grande ya que no lo parecía pero era bastante.

Después de sentarme y darle un par de cucharadas a la avena volví a escuchar ruidos con mas intensidad provenientes de afuera. Ya me habia colmado la paciencia, una vez lo puedo aguantar, dos veces me irrita, y la tercera se come una puñalada. Total puedo decir que fue en defensa propia.

Deje la cuchara con fuerza sobre la mesa y me dirigí al cajón de los cuchillos, uno mas desafilado y algo oxidado que el otro, eso era algo bueno, sino se muere con las puñaladas se muere por el tétanos, es seguro.

Respire hondo pensándomela dos veces antes de abrir la puerta porque muy macha y todo pero quiero corre a mi cama y meterme abajo de las sabanas. Abrí la puerta de golpe con el cuchillo apuntando hacia adelante en modo "No tengo miedo", aunque mis intestinos digan lo contrario.

-¿Quien es el hijo de mil puta que esta haciendo tanto puto ruido?- pregunte en voz alta-

Algo muy malo se me cruzo por la cabeza al darme cuenta de que nunca encendí las luces del patio. Después de enfocar la vista un poco ya que no se veía nada de nada, empecé a temblar al ver unos enormes ojos rojos mirándome a un par de metros. Mi cuerpo no dejaba de temblar al ver como esos ojos se acercaban a mi con lentitud. Mi voz no salía, mi cuerpo no se movía pero mi respiración se hacía mas y mas agitada, estaba a nada de tener un ataque de pánico. Como pude le tire el cuchillo y cerré la puerta de golpe, le puse la traba como pude y salí corriendo hacia la mesa para tomar mi celular, después corrí escaleras arriba como si una araña gigante me estuviera siguiendo y me encerré en el baño, era el único lugar de toda la casa que no tenia ventana, al menos muy grande, creo que ni una de mis piernas pasaba por ahí.

Unos minutos después me acorde que no habia trabado la puerta del baño así que la trabe. ¿En que momento empecé a llorar?, No tenia idea pero no dejaba de llorar y temblar, en cualquier momento todo lo que habia comido durante el día, que dicho sea de paso no fue mucho, iba a salir sin control de mi cuerpo, ya sea vomitando o haciéndome encima, pero de alguna u otra forma iba a salir.

Varios minutos después comencé a escuchar pasos en la escalera como si estuvieran subiendo. Me pare del piso y como pude saque el caño que sostenía la cortina de baño. No me iba a morir sin pelear, a mi me van a comer las tripas pero yo le voy a dar de cañazos en la cara, eso seguro. Unos minutos mas y la cerradura comenzó a moverse, como si estuvieran tratando de abrir la puerta y el pánico se apodero de mi. Corrí para sujetar el picaporte para ya no lo giraran.

Una fuerte respiración se escuchaba del otro lado haciendo que mi pánico se elevara a un nivel mayor y mi llanto se escuchara aun mas fuerte. Unos segundos después escuche crujir la madera de las escaleras y supe que lo que sea que estuviera del otro lado se estaba yendo.

No salí del baño ni por asomo, no me iba a mover del baño ni loca. Como a las tres de la mañana llegaron las chicas y rápidamente el pánico me atrapo de nuevo al pensar que quizás lo que me intento atacar también las podría intentar atacarlas a ellas, así que tome el caño y me arme de valor, destrabe la puerta y salí gritando como loca por el pasillo y escaleras abajo.

-¿Por que estas gritando loca de m****a?- pregunto mi hermana gritándome-

-¿Que estas haciendo con ese caño?- me pregunto mi amiga mirándome como si estuviera loca-

No lo resistí y me puse a llorar.

-¿Bren?-

-Algo entro y me asuste mucho- les dije entre lagrimas-

-¿Que entro, que paso?-

-No se que era pero tenia ojos rojos y me encerré en el baño y trato de abrir la puerta...-

-Quiero que respires-

Hice lo que Sofia me pidió.

-Otra vez. Repitelo otra vez-

-Me prepare avena con leche y me senté a comer, y en eso escuche ruidos afuera y me levante enojada pero no soy estúpida así que agarre un cuchillo, abrí la puerta porque pensé que era mapache o algo de eso pero me olvide de prender la luz entonces a varios metros vi unos ojos rojos, entonces le tire el cuchillo y cerré la puerta con traba, salí corriendo al baño, y un poco después escuche como algo subía las escaleras así que saque el caño para defenderme pero lo que estaba del otro lado empezó a girar el picaporte y entre en pánico, así que me quede de rodillas en el piso llorando hasta llegaron ustedes-

-¿Estuviste fumando?-

-No-

-¿Y tuviste tiempo para lavar la taza?- pregunto con gracia mi hermana-

-¿Como voy a lavar la taza si ni siquiera pude terminar de comer?-

-La taza esta lavada-

-¡Yo no lave la taza, ni siquiera termine de comer!-

-Tranquila no grites. Mira-

Sofia señalo la mesada y efectivamente la taza y la cuchara estaban lavadas.

-Yo...no...lave nada- comente entre lagrimas de nuevo-

Escuche a María desde arriba de las escaleras así que nos acercamos a ver que era lo que decía.

-¿Y esta rosa?-

-¿Que rosa?- le pregunto mi hermana-

-Esta- nos mostro jugando con la rosa en su mano- En la puerta del baño-

Empecé a llorar con mas ganas a lo que Sofia me abrazo con fuerza. Una vez que volvimos a bajar me quede abrazada a Sofí.

-No estoy mintiendo. Habia algo y encima se comió mi comida-

-No te creo- comento mi hermana-

-La ventana esta abierta- señalo Sofia-

Mire hacia donde señalaba y efectivamente la ventana que estaba cerca de la puerta estaba entre abierta.

-Voy a ir a ver a fuera-

-¡No!-

-Bren no pasa nada-

-¿Y si eso te ataca?-

-Bren nada va a atacarme-

-Das pena hermanita, deberías comportarte como alguien acorde a tu edad-

-Que se te rompa una uña si miento-

-¿Por que tienes que ser tan mala conmigo?-

Sofia me soltó y se encamino hacia la puerta pero antes de abrirla se escucho un gran aullido a unos metros de la casa. A lo que Sofia se quedo estática en su lugar.

-Sofia...-

-Solo fue un perro, que espamentosa-

Mi hermana paso por mi lado y se encamino hacia la puerta, una vez que quito el seguro un enorme gruñido se escucho a metros detrás de la puerta haciendo que a mi hermana se le saliera un gas. No puede resistirme y comencé a reírme entre lagrimas sin poder evitarlo.

-Eso no fue gracioso- me grito molesta-

-Si lo fue, eso si valió mi pánico de esta noche-

Me seguía riendo sin parar al ver la cara de avergonzada de mi hermana.

-No se escucho mas nada, de seguro le dañaste el olfato- me burle mientras me sentaba en el piso-

-Eres la peor hermana del mundo, ¿Lo sabias?-

-¿Yo?. Yo no elegí este lugar, ¿O si?-

-Podría haber dicho que no-

-Fue lo primero que te dije, en casa, en el aeropuerto, durante el viaje, al llegar, durante toda la semana y antes de que te fueras hace un rato-

-Tiene razón, si te lo dijo-

-¿Vos de que lado estas?-

-Ahora mismo, el de tu hermana-

-Sos mi mejor amiga-

-Porque soy tu mejor amiga te tengo que decir esto...ese animal te va a hacer juicio por haber lastimado su olfato-

Me desinfle de la risa junto con María al escucharla burlarse de su amiga. Estuve así un buen rato hasta que escuche a mis tripas pidiéndome comida.

-¿Me trajeron algo de comer?-

-En la bolsa-

-Bastones de pescado- sonrió con malicia mi hermana-

-Hija de puta, el pescado me da asco, ¿Donde esta la carne?-

-Carnívora de m****a, deberías dejar de comer carne-

-Lo dice la que me hace competencia cada vez que comemos asado-

-Cerdita-

-Seguí así, que voy a ir a juntar mis cosas y me voy a ir a la m****a, te vas a tener que prostituir para poder volver a casa, te lo aseguro-

-No serias capaz de dejarme-

-¿Quieres ver?-

Mi hermana abrió la puerta de golpe y se me detuvo el corazón.

-Agustina cerra esa puerta- le ordene-

Me ignoro por completo mientras salía afuera.

-Agustina volve adentro- le pidió Sofia-

-No-

Con todo el pánico de que algo le pasara a mi hermanita corrí hasta donde estaba ella y la tome del brazo tirándola hacia adentro.

-¡No voy a entrar!-

-¡Agustina, por favor!- le pedí-

-No hasta que me digas porque terminaron vos y Nicolás-

La solté en el instante que el nombre de mi ex.

-Ahora no. Entra-

Mi voz sonó mas grave de lo que creí.

-Quiero saber porque terminaron-

-Te dije que ahora no-

Me di vuelta para verla pero a lo lejos divise esos ojos rojos que tanto me asustaron hace un rato.

-¡Agustina, por favor!. Entra, ahora-

-No hasta que me digas-

Ahora si tenia miedo y pánico por mi hermana. Ella se alejo un poco mas.

-Porque estábamos en un tratamiento de fertilidad- confesé mirándola a los ojos-

-¿Y eso que tiene que ver?-

-Que el tratamiento si funciono…-

-¿Estas...-

-…en la medica que nos atendía, no en mi-

-No entiendo...-

-El me engaño con la mujer que me hacia los implantes. ¿Contenta?, ahora por favor quiero que entres-

-¿Por que no nos dijiste, a mama, a papa, a mi?, ¿Por que?-

-Porque no estaba lista para hacerlo- mis lagrimas volvieron a salir sin poder evitarlo- Porque sentía vergüenza de mi misma por no darme cuenta antes. Por favor vamos adentro- volví a pedirle estirando mi mano hacia ella-

-Espero que sepas que cuando volvamos a casa lo voy a matar por eso-

Mi hermana paso por mi lado completamente enojada, y murmurando como iba a matar a mi ex prometido. Por mi parte mis ojos se fijaron en los enormes ojos rojos que seguían fijos en mi.

-Bren, entra- comento Sofia sujetándome de la mano- Vamos a que comas algo-

-¿Mi hermana?-

-Subió con María-

-El ultimo tratamiento también funciono en mi-

-¿Que?-

-Si, pero tuve otro aborto espontaneo un par de días después de enterarme. Se porque me engaño Nicolás, el me lo grito en la cara cuando lo encontré en la cama con la doctora-

-Bren ya lo hablamos no te hagas eso...-

-Dijo que no sirvo como mujer, que lo único que debía hacer era darle hijos y ni siquiera eso pude hacer bien-

-¿Eso te dijo el hijo de mil puta?-

Levante mi cabeza y mi hermana estaba en la ventana mirándome con sus ojos completamente rojos del enojo.

-Papa no va a ser el único que mate a ese hijo de puta. Nadie lastima a mi hermana de esa forma-

Vi como tomo su teléfono.

-¿Que vas a hacer?- le grite al ver que se metió y cerro la ventana-

Salí corriendo lo mas rápido que pude para evitar que haga cualquier locura pero llegue muy tarde ya estaba hablando con mi mama en altavoz. Lo único que llegue a escuchar fue, "Que me perdone su madre pero a ese hijo de mil puta lo voy a matar", de parte de mi papa.

-¿Por que les dijiste?-

-¿Por que vos no se los dijiste?-

-Porque sentía vergüenza y todavía no estaba lista para contarlo-

-Fue hace tres meses-

-¿Y eso que?, ¿Hay un manual que diga cuanto tiempo se tarda en superar las cosas?. Era mi decisión contarles, no tuya-

-Sos mi hermana y...-

-Y no tenias porque decirles-

-Ese hijo de puta esta diciendo que fuiste vos quien lo engaño. ¿Como iba a quedarme callada?-

-¿El....el esta diciendo eso?-

-Desde hace un mes-

-No...no lo sabia-

Mi hermana se acerco a mi y me abrazo.

-Papa lleva queriendo romperle la cara desde hace años, ¿No lo notaste?-

-Si pero creí que era normal-

-Deja que la familia se haga cargo de vos una vez. Déjanos cuidarte-

-Agus...-

-No seas tan obstinada, hermana mayor-

-¿Podemos ir a comer?, tengo hambre-

Al bajar habia dos rosas rojas en la mesa y la puerta estaba abierta de par a par.

-Juro que eso no estaba ahí cuando subimos- susurro Sofia-

-Se los dije-

-Ahora si me estoy empezado a asustar- murmuro María por lo bajo-

Sofia tomo las rosas y estaba apunto de tirarlas a la basura.

-No, no-

-¿Para que las queres estas loca?-

-¿Que culpa tienen las flores?-

-Anda a saber quien las dejo, tira eso- le ordeno mi hermana-

-No, ponelas en agua-

-Bren...-

-Por favor, puedo plantarlas en el patio, esta casa no tiene ni una sola flor-

-Alquilamos esta casa por un mes, y yo ya me quiero ir, no quiero estar acá cuando pase algo igual de raro que eso- comento mi hermana señalando las flores-

-Es cierto, deberíamos irnos-

-¿A donde?- les pregunto Sofia poniendo las flores en un vaso de agua-

-Donde sea menos acá-

-¿México?- sugirió María-

-Algún lugar donde haya nieve- pedio mi hermana-

-¿Y quien va a pagar todo eso?-

-Mi hermana preferida-

-Búscala porque yo no la veo-

-Yo puedo pagar la mitad- aseguro Sofia-

La mire y negué con suavidad. Solo me encantaba molestar a mi hermana.

-Va a pagar mi hermana pero le encanta llevarme la contraria-

-¿Donde esta lo divertido sino?. Elijan bien, no valla a ser que vamos a México y se nos aparece el chupa cabras, lo único que me faltaría para internarme en un loquero-

-¿Así donde esta el chiste?- se quejo Sofia-

-Vamos a Transilvania-

-Si, claro. Con la suerte que tengo de seguro despierto a Drácula- comente irónica mientras limpiaba donde habia terminado de comer-

-Si es el Drácula de la película "Drácula, la historia jamás contada", que me chupe entera-

No pude evitar reírme del comentario de María.

-No mi reina tiene que ser el Drácula de la película de Van Helsing. Ese si era un papucho- les sonreí con picardía mientras lavaba mi vaso- Aunque Selene de Inframundo, uff...esa mujer me hizo dudar de mi sexualidad por muchos años-

-Ruby Rose, mi señora- comento Sofia-

-No mis reinas, Halle Berry- añadió María

-También les doy- asentí-

-Nadie supera a Nina Dobrev- aseguro mi hermana-

-Claramente esta mas que claro que todas preferimos a los vampiros, ¿O no?-

-Tengo un gusto muy culposo por los vampiros mi querida Sofia pero Derek Hale, por el si me arrodillo y no precisamente para rezar- afirme-

-Peter Hale y Isaac- sonrió como tonta María-

-Jordán y Liam- comento mi hermana apoyando su cabeza sobre la mesa-

-Aiden y Deucalion-

-Y humano, Stiles, obviamente-

-Nadie puede cuestionar eso-

-Podemos ir a Beacon, California. Ahí se filmo Teen Wolf-

-¿Y porque no fuimos ahí desde un principio?-

-Porque Forks tiene paisajes mas lindo-

-Y por culpa de esos paisajes hay un loco de ojos rojos dejando flores y acosándonos-

-Tiene un buen punto, deberíamos irnos a Beacon-

-Mañana temprano juntamos todo y nos vamos-

-Hecho, ¿Quien duerme conmigo?-

-¿Que pasa hermanita no queres dormir sola?-

-¿Vos queres dormir sola después de eso?- le señale las flores-

-Deberíamos dormir todas juntas en una sola habitación con la puerta y la ventana trabada...digo...por las dudas-

-Por mi esta bien-

-Aunque podríamos esperar un día, mañana hay un pequeño festival y va a ver comida de muestra-

-Agustina, ¿Que acabo de decir?-

-Si ya se, ya se pero podríamos irnos pasado mañana. Podríamos estar todas juntas todo el día y a la noche dormimos todas juntas otra vez, y nos vamos a la mañana siguiente-

-Juro que no fue apropósito que te me cayeras tan fuerte de chiquita. Vos querías saber lo que se sentía volar y no contamos con que la cama iba a rebotar tanto-

-¿Dices que eso le afecto?-

-Claramente, ¿Si no como explican la pendejada astronómica que acaba de decir?-

-Estúpida, solo digo que no nos podemos asustar por algo tan insignificante como unas rosas en la mesa para asustarnos. Somos latinas carajo, somos valiente-

-Todo el puto mundo es valiente hasta que la puta cucaracha vuela y este caso esa cucaracha fue encerrarme en el baño y que alguien se metiera a la casa y se comiera mi comida, oh sin contar con las rosas. ¿Me olvido de algo?-

-Es un buen resumen-

-Pero todo te paso a vos. Hay que sacrificarla por el bien de todas- afirmo mi estúpida hermana-

-Deberíamos sacrificar a la que menos cerebro tiene, ¿No crees?-

-¿Y si cerramos la puerta, y dejan de pelear?-

-Ella empezó-

-Ella empezó- imite-

Todas nos miramos para ver quien era la valiente que iba a cerrar la puerta hasta que mis ojos miraron hacia afuera, ya no habia solo dos ojos rojos, no, ahora habían ocho, ocho ojos rojos mirándonos a las cuatro.

-¿Ahora si creen que estoy loca?-

Ellas me miraron con algo de cansancio en sus miradas así que señale afuera. Sus caras fueron un poema.

-¿Esos son...?-

-¿Nos estas...?-

-¿Ven?, yo tenia razón, tenia razón, tenia ra...¡La puerta!- exclame al ver como de apoco esos ojos rojos se acercaban-

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