Me acerqué más, mis piernas moviéndose sin mi permiso. Las imágenes estaban impresas en papel brillante, fijadas a un tablero de corcho como el expediente del caso de un detective.
Fotos mías en el patio trasero, riéndome de algo en mi teléfono. Fotos mías en la cocina, alcanzando un vaso en el estante superior, mi camiseta subiéndose y dejando ver una franja de piel desnuda. Fotos mías durmiendo, mis labios entreabiertos, mi cabello esparcido sobre la almohada.
Había estado observándome durant