Mundo de ficçãoIniciar sessãoSentado en el asiento del conductor no aparta la mirada de la carretera ni un momento. Sigue enfadado aunque en mi opinión no es tan grave lo que ha sucedido.
Esta vez, voy a dejar que el silencio sea nuestro compañero, por lo menos hasta que se le pase y pueda preguntarle sobre lo que pone en la carta que, aunque no me hará cambiar de opinión sobre lo que siento por él, para mi es importante que me ayude a comprenderlo.
Como siempre que venimos de visita, la madre de Ian me recib







