Mundo de ficçãoIniciar sessãoHe releído la carta muchas veces. Nada en ella me hace pensar que pueda ser alguien de la oficina.
Max nos lleva de vuelta a casa de Ian. La carta la he dejado en mi piso. Solo pensar que por casualidad la pueda encontrar y se entere de que no le he dicho nada ni a él ni a la policía... me pongo nerviosa.
Entramos en el garaje. Dentro de la seguridad del coche impone bastante menos. Todas las bombillas han sido cambiadas por nuevas, está totalmente iluminado. Los cristales del sue







