Mundo ficciónIniciar sesiónLa carta sigue en su sitio y yo en el mismo lugar que cuando la vi. Me da pánico acercarme a ella. Siento como si fuera el peor enemigo, como si pudiera destruirme por atreverme a posar mis dedos sobre ella.
Quien la ha dejado, ha burlado a la policía. Entra y sale a su antojo sin llamar la atención, así que es imposible que sea Sarah, Leti o Toni. Entonces ¿Quién narices es?
Me armo de valor. Adelanto un pie y después el otro. Cojo la carta haciendo







